Un duelo entre el futuro y el pasado

Durante el último año, unos 150 diseñadores de estuvieron trabajando en absoluto secreto dentro de la planta Mercedes- Benz Sindelfingen. Se trata de un prototipo diferente: utiliza hidrogeno para impulsarse y esta inspirado en el de 1886. Aunque con líneas modernas, el cuenta con ruedas similares a las de una bicicleta normal (en lugar de las de madera) pero si respetando el mayor diámetro en el tren trasero, tal como el original. Según los autores, el frente en punta pretende recordar a los monoplazas de Formula 1. La carrocería del F Cell es liviana, confeccionada con materiales como el aluminio y la fibra de carbono, y el motor estaría a la vista, cubierto con una tapa transparente. Su célula de hidrogeno es capas de otorgarte una autonomía de 350 km y genera una potencia eléctrica suficiente para motorizarlo a una velocidad máxima de 25 km/h.

Un duelo entre el futuro y el pasado